domingo, 15 de diciembre de 2019

Balada de la cárcel de Reading - Oscar Wilde (1897)


He leido recientemente esta breve obra, en forma de poema, de este célebre autor.  En uno de esos arranques de domingo que los que coges lo que pillas por banda y te lo pimplas de una tacada.

La obra tiene sus fragmentos destacables, sin ser nada del otro mundo. Huyan los alérgicos a la poesía profunda, porque no creo que les seduzca. La obra aporta una reflexión sobre lo que supone estar en prisión, que estira hacia aspectos de la naturaleza humana.

Así pues, lo observábamos día a día
con mirar curioso y presagio malsano,
preguntándonos si cada uno de nosotros
no correría la misma suerte,
ya que nadie sabe en qué rojo Infierno
su alma cegada es capaz de extraviarse

Por dejar uno de sus versos (rima en el original en inglés) donde, al hablar del condenado a muerte, trasciente la clásica división endogrupo vs exogrupo (inocentes vs condenados), mostrando la endeblez de esa línea que ponemos para separarnos de otros, especialmente de otros que consideramos inferiores de alguna forma. Me gusta ese final, lejos del juicio, lejos de pedestales, con una dosis de conciencia a la que no todo el mundo llega en su vida.

Una lectura más. No se si la última del año. Continuamos.

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