domingo, 30 de diciembre de 2018

Filosofía en viñetas - Patton y Cannon (2018)


Esta obra en forma de viñetas sirve para introducirnos de una forma lúdica en los postulados de los grandes pensadores de la filosofía occidental. El hecho de hacer un repaso superficial y plantearlo de forma visual y humorística hace que sea una buena aproximación para todo aquel que quiera formarse una perspectiva global de la filosofía desde un tono light o poco exigente. Muy recomendable también para los más jóvenes.

El libro se compone de diferentes áreas abarcadas tradicionalmente por los filósofos: lógica, percepción, mente, libre albedrío, Dios, y la ética.

Al principio teníamos todas las respuestas a las preguntas de la vida. O, más bien, teníamos UNA respuesta que servía para todo: "es cosa de dios".
Lo malo era que eso en realidad no nos decía nada útil. Y, si alguna vez habéis conocido a un ser humano, sabréis que somos criaturas curiosas. ¡Nos gusta llegar al fondo de la cuestión! O sea que repetir "es cosa de dios" para explicarlo todo es, en resumen, decepcionante. Ah, Soy Heráclito. Uno de los veintipico filósofos de la Antig
üedad, conocidos como los Presocráticos, cuyas ideas sentaron las bases de lo que llamamos Filosofía Occidental.

Partiendo de la figura de Heráclito, y de una motivadora presentación, la trama se desarrolla con conversaciones sobre los temas mencionados, y la aparición estratégica de cada filósofo y sus aportaciones en forma de charla distendida. Así, veremos situaciones variadas como a Demócrito enseñándonos la teoría determinista en una mesa de billar, al escéptico Descartes cara a cara con su genio maligno, o a Nietzsche quejándose sobre la vinculación de su trabajo al nazismo.
Cada vez que aparece un filósofo, este es presentado en una ficha con su obra más celebre, una breve descripción de su trabajo, y una de sus frases más famosas.

Como obra introductoria y visual, va a tener el 'pero' de pasar demasiado ligero por temas que dan para muchísimo más. Pero, asumido esto, te hará pasar un rato entretenido tocando de pasada gran parte de las ideas que sostienen nuestra civilización. Se lee de una tacada. Le doy un 8.
 

miércoles, 31 de octubre de 2018

Cabo Trafalgar - Auturo Pérez-Reverte (2004)



Esta novela histórica la lei hace ya tiempo, más de un año, por lo que la valoración se basa en un recuerdo algo lejano. Os dejo la descripción del libro que hace la editorial: 

"En vísperas del bicentenario de la batalla de Trafalgar, Alfaguara pidió a Arturo Pérez-Reverte un relato sobre su particular visión del combate naval más famoso de la historia, que enfrentó a la armada combinada hispano-francesa con la británica, mandada por el almirante Nelson, en las aguas españolas del cabo Trafalgar. La combinación de rigor histórico y acción espectacular, unida a la habilidad narrativa del autor, convierten estas páginas en una apasionante pieza clave para comprender la trágica jornada de aquel 21 de octubre de 1805 que cambió la historia de Europa y del mundo"

Son 224 páginas en las que se describe lo que ocurrió en la batalla y se pone en contexto, con pinceladas de Pérez-Reverte que no influyen en que el libro sea una valiosa pieza para entender qué ocurrió. En España este tipo de historias se denostan en la enseñanza en las escuelas y, pese a que obviamente el nivel de detalle es muy alto en la novela, hasta las cuestiones más generales (papel de Francia, España e Inglaterra) se estudian en cuestión de días, sin concederle la importancia que tienen.

Si no recuerdo mal, la novela mezcla personajes históricos reales (los importantes) y añade algunos ficticios (tripulantes mindudis). Usa muchísimo vocabulario naval, pero es fácil de seguir y está muy bien explicada. El ritmo es correcto. 

Le doy un 7, si la novela fuese de una batalla aleatoria entre ingleses y franceses perdería mucho interés, pero es importante conocer este tipo de historias de cosas que ocurrieron tan cerca.

jueves, 25 de octubre de 2018

Vienen cuando hace frío – Carlos Sisí (2017)


Retomo el blog con ganas, ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada pero la verdad es que he leído poquísimo en este tiempo. Yo suelo leer en vacaciones de playa y en vuelos de avión y llevo casi dos años con vacaciones en Málaga y trabajando en aeropuertos, estaciones de tren y vuelos, así que voy estoy haciendo un propósito de enmienda y voy a intentar leer más en otras situaciones.

Siguiendo con mi cansinismo con Carlos Sisí, hoy os traigo la valoración de una de sus últimas novelas "Vienen cuando hace frío", publicada el año pasado. Esta es la cuarta obra de este autor que comento, tras los Caminantes (2009), Edén interrumpido (2012) y La Hora del Mar (2013).

La historia transcurre principalmente en la gélida provincia de Yukón, en Canadá, al este de Alaska. Trata sobre un pobre diablo arruinado que se muda a la vieja casa de un antepasado tras conseguir una modesta indemnización por despido en Baltimore. La casa tiene casi un siglo y en los primeros capítulos del libro se narra como la va reconstruyendo con la ayuda de un anciano vecino.

Tras la reconstrucción, empiezan a suceder cosas paranormales y, aproximadamente a la mitad, el libro pasa de terror clásico a libro de aventuras y cae por una espiral de diálogos ridículos, historia sinsentido y desenlace tremendamente decepcionante. Es como si el autor hubiese desarrollado la primera mitad con tiempo suficiente pero se le hubiese echado el tiempo encima para la segunda, y resuelve todo con prisas y mal.

No obstante, se trata de Carlos Sisí, por lo que el ritmo del libro es fantástico, está escrito de forma simple y, aunque los diálogos siempre flojean, en este son especialmente malos. Es una novela relativamente corta, de 320 páginas, que paradójicamente, viendo el porcentaje en Kindle piensas que son muchas más en la primera mitad, mientras que en la segunda crees que son muchas menos, debido al ritmo de la novela. Nota: 4

miércoles, 21 de febrero de 2018

Un mundo feliz - Aldous Huxley (1932)

Tocaba viaje. Por delante, aún 4h de avión., y poca batería en tu móvil. Espera. Recuerdas que llevas un libro en la maleta. Y no cualquier libro. Hace unos años, en esta entrada de AD sobre 1984 de Orwell, mencionaba yo en los comentarios este libro. Al fin, casi 6 años después, he encontrado el momento de leerlo (aunque haya necesitado un trayecto a Islandia de 4h que debía rellenar). Además, era el primer libro que leía "por gusto" en bastante tiempo.



Pues bien, me ha parecido entretenido pero, sobre todo, con una gran base filosófica, en lo referente a la vida en sociedad. Era este un libro del que había leído multitud de veces. La última, en el libro El arte de amar, del psicoanalista Erich Fromm (quizá también escriba sobre este libro). Esta cita de Fromm dice así:

El hombre moderno está actualmente muy cerca de la imagen que Huxley describe en 'Un mundo feliz'bien alimentado, bien vestido, sexualmente satisfecho, y no obstante sin yo, sin contacto alguno, salvo el superficial, con sus semejantes, guiado por los lemas que Huxley formula tan sucintamente, tales como: "Cuando el individuo siente, la comunidad tambalea"; o: "Nunca dejes para mañana la diversión que puedes conseguir hoy"; o, como afirmación final: "Todo el mundo es feliz hoy en día". La felicidad del hombre moderno consiste en 'divertirse'. Divertirse significa satisfacción de consumir y asimilar artículos, espectáculos, comida, bebidas, cigarrillos, gente, conferencias, libros, películas, todo se consume.
(Saludos a El club de la lucha, entre otras obras modernas)

Efectivamente, en el libro de Huxley se nos habla de una sociedad aparentemente idílica, donde todo el mundo es feliz. A través de la programación genética y de un condicionamiento temprano, se moldea individuos que sean felices con el rol que se les tiene asignados, en lo que la sociedad les pide. La base de esta sociedad utópica me parece bien propuesta por el autor, basándose en un funcionamiento social, y en unos principios científicos nada descabellados (programación genética, aprendizaje temprano, psicofarmacología). Teniendo además en cuenta la época en que lo escribió, esto es algo que me ha gustado mucho.

A lo largo del libro iremos viendo como esa especie de felicidad impuesta puede tener algunos reparos, relacionados con tendencias humanas innatas (y culturales, ojo). Esto se nos explica a través de los disidentes, de los que se rebelan ante esta sociedad idílica de consumo. En este sentido, tanto el tipo de sociedad, como el papel de los disidentes, me recuerda un poco al capítulo de Black Mirror: 15 millones de méritos. La charla final entre Mr Salvaje y el interventor es el colofón reflexivo sobre la idoneidad o no de esta sociedad creada.

Mi nota: un notable. Lectura relativamente corta, de ficción realista, con una alta dosis de contenido filosófico-social, y de un entretenimiento aceptable. Ha merecido la pena darle una oportunidad, funcionando casi como una de esas dosis de soma.

Como postdata, dejo un fragmento del prólogo del propio Huxley bastante revelador, y de gran vigencia hoy día (por ejemplo, cuando topamos con nuevos términos supuestamente cool que nos quieren hacer ver que la miseria mola):

Un Estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el cual los jefes políticos todopoderosos y su ejército de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuese necesario ejercer coerción alguna por cuanto amarían su servidumbre. Inducirles a amarla es la tarea asignada en los actuales estados totalitarios a los Ministerios de Propaganda, los directores de los periódicos y los maestros de escuela
Saludos al neoliberalismo económico y sus consecuencias